Acelerar la recuperación después de la elevación o reducción de pecho

Protocolo de Recuperación Postoperatoria Acelerada (RPA) – Cirugía del pecho

El tratamiento postoperatorio después de una intervención de elevación de mamas (mastopexia) o de una reducción de mamas (mamoplastia de reducción) es imprescindible para una correcta evolución de la cirugía, así como para lograr que la paciente tenga una recuperación lo más placentera y temprana posible.

Ambos procedimientos son muy similares. Sus técnicas son prácticamente las mismas, lo que las distingue son las mayores proporciones y elevaciones al realizarse en función del caso clínico.

La recuperación postoperatoria acelerada nos proporciona dos máximas: por una parte, incidimos sobre el edema mamario que, en mayor o menor medida, subyace después de toda intervención quirúrgica y, por otra parte, mediante las técnicas que conforman este completo protocolo de tratamiento, lograremos un postoperatorio muy confortable.

El principal objetivo será pues, la reabsorción y evacuación del edema postquirúrgico, el cual se acumula alrededor de las mamas y provoca una tensión “molesta”.

En este estadio, utilizaremos principalmente y de manera muy temprana (al día siguiente de la intervención de aumento de mamas, en el hospital) el DLM (DRENAJE LINFÁTICO MANUAL), que consiste en la aplicación de unas maniobras muy finas en lugares muy concretos de la anatomía de la mama y axilar, y que deben ser siempre llevados a cabo por fisioterapeutas formados en esta compleja técnica. Los primeros días de tratamiento ya se notarán efectos tanto “visibles” como más profundos en sus mamas gracias al DLM, que básicamente activará la circulación del sistema linfático, que debido a la intervención se ve saturado por el aumento de sustancias de deshecho que debe absorber y evacuar.

Cuando el fisioterapeuta y el cirujano plástico, generalmente sobre el quinto día desde la intervención, lo crean adecuado, se utilizarán diversas y novedosas técnicas terapéuticas. Entre ellas, el uso del láser para tratar las cicatrices:

Uso del láser en tratamientos postoperatorios

El uso del Láser en sesiones postoperatorias y su potencial a la hora de tratar las cicatrices: Aproximadamente, entre 3 semanas y 1 mes después de la cirugía, con solo una sesión al mes y un mínimo de tres sesiones (depende de cada paciente) conseguimos una cicatriz imperceptible en relieve y color. Mostramos el resultado, al mes, de una mastopexia en T invertida, en este caso, es la novena vez que la paciente pasa por el quirófano y con el láser queremos corregir al máximo las cicatrices y mejorar las estrías.

Técnicas empleadas en la Clínica Guilarte (Madrid) para mejorar el postoperatorio de mastopexia-reducción de pecho

KINESIOTAPE o VENDAJE NEUROMUSCULAR:

Técnica revolucionaria en el ámbito de la recuperación de operaciones de cirugía plástica, y basada en la cuidadosa colocación de unas “cintas adhesivas”, con unas direcciones y tensiones muy delimitadas dependiendo de la zona del cuerpo se quiere incidir, para lo cual el Fisioterapeuta debe tener un profundo conocimiento de esta singular técnica de tratamiento. El “KINESIO” nos proporcionará una mejora sorprendente sobre el edema, sobre las cicatrices y sobre el movimiento prótesis-músculo tan importante para que el resultado sea lo más natural posible.

INDUCCIÓN MIOFASCIAL:

Otra de las nuevas técnicas que conforman la Recuperación Postoperatoria Acelerada, es una terapia con un gran poder de relajación y que trabaja esencialmente sobre todo el tejido fascial mamario, tan importante en el movimiento de nuestros músculos, piel, órganos…etc. Mediante una sincronización entre las manos del fisioterapeuta y la respiración del paciente, lograremos movilizar tejidos profundos, que ayudarán al correcto asentamiento de las prótesis mamarias y a la formación de una cápsula de calidad. Además en el transcurso de la terapia el paciente logrará un grado de relajación muy satisfactorio y esencial, tan necesario después de una intervención.

TERAPIA MANUAL:

Utilizaremos nuestros conocimientos en terapia manual en las primeras horas después de la intervención, con el fin de minimizar las molestias a nivel de la espalda y cuello, así como de la articulación del hombro. Mediante suaves maniobras de movilización y cambios posturales, dotaremos a esas articulaciones de su correcto movimiento que se habrá visto alterado. También proporcionaremos al paciente conocimientos sobre qué ejercicios y movimientos puede hacer y cuáles no en los primeros días después de la cirugía.

Radiofrecuencia (INDIBA)

RADIOFRECUENCIA (INDIBA): Emitiendo estas ondas eléctricas específicas a la frecuencia de 448kHz estabilizamos el potencial eléctrico celular y por ello conseguimos un efecto analgésico (no dolor), antiinflamatorio y antiedematoso, así como una mejoría en la elasticidad de la piel.

LÁSER

LÁSER: El tratamiento con láser para cicatrices, como es en los casos de mastopexia, se convierte en una opción avanzada y efectiva para mejorar la apariencia de las cicatrices tras la cirugía. En la Clínica Guilarte nos servimos de dos tipos diferentes de láser: el primero, lo aplicamos en quirófano, suele ser más básico y está diseñado para tratar solo las capas superficiales de la piel. Posteriormente, tras unas semanas después de la cirugía, los láseres especializados ofrecen una acción más profunda y precisa. Estos tratamientos estimulan la regeneración del colágeno, mejoran la textura y reducen las irregularidades de las cicatrices, logrando un resultado más estético y natural.

Láser para tratar las cicatrices

Nuestro tratamiento láser minimiza las cicatrices, mejorando textura y tono de la piel. En este vídeo puede ver cómo las cicatrices se desvanecen rápidamente, dejando la piel más suave y uniforme.

A nivel global, el láser estimula el colágeno de la piel y, a nivel particular, ataca aquellas afecciones que profieren el mal aspecto cutáneo: imperfecciones, rojeces, estrías, manchas, capilares rotos, etc.

¿Cuándo concluye el postoperatorio de mastopexia-reducción de pecho?

El tratamiento finalizará cuando el paciente realice todas las actividades de su vida cotidiana con absoluta normalidad, tanto en su trabajo como en su tiempo de ocio.

Por regla general y gracias a este minucioso y estudiado protocolo de tratamiento (RPA) después de 6 sesiones de tratamiento a lo largo de 3 semanas la paciente estará completamente recuperada de la intervención y podrá empezar a disfrutar de su nueva imagen con todas las garantías de un trabajo perfectamente hecho.