Acelerar la recuperación después de la cirugía plástica

Protocolo RPA – Clínica Guilarte

Idealmente, su recuperación tras una intervención quirúrgica debería ser tan rápida y cómoda como fuera posible. El cuidado postoperatorio de los pacientes es fundamental para el éxito de una cirugía. A pesar de que no es posible eliminar todo el discomfort, hoy en día sí que es posible experimentar un mínimo de molestias y una rápida vuelta a las actividades normales. Nosotros hemos trabajado para perfeccionar esta técnica, el Protocolo de Recuperación Postoperatoria Acelerada o RPA.

Este sistema nos permite que nuestros pacientes vuelvan a sus actividades normales no extenuantes en tan solo 48 – 72 horas y a reducir significativamente, y en algunos casos totalmente, la necesidad de fuertes medicaciones analgésicas.

¡Gracias! Pacientes y protocolos Clínica Guilarte

El Protocolo de Recuperación Postoperatoria Acelerada consta de un abordaje multimétodo: Antes y después de la cirugía, le proporcionaremos indicaciones específicas sobre los ejercicios y movimientos que deberá realizar. Estos ejercicios están diseñados para reducir la inflamación y aliviar la sensación de tirantez, tanto a nivel muscular como en la piel, favoreciendo una recuperación más rápida y efectiva.

Además, estos ejercicios estarán complementados con el uso de dispositivos especializados que potenciarán sus beneficios, contribuyendo de manera significativa a acelerar el proceso de recuperación y optimizar los resultados esperados.

Este método multidisciplinar entre su cirujano plástico, su anestesista, su fisioterapeuta y los médicos colaboradores, hace que las experiencias de nuestros pacientes y sus comentarios hayan sido muy gratificantes, al transformar lo que parece una experiencia negativa –postoperatorio- en un proceso coordinado que da tranquilidad y seguridad a nuestros pacientes, a la vez que contribuye a solucionar las posibles complicaciones y minimizar las secuelas ligadas a la cirugía en sí.

La aplicación de antisépticos cutáneos preoperatoriamente, junto con tratamientos de fisioterapia postoperatorios y el uso de aparatología específica acelerará su cicatrización.

Antes de iniciar su tratamiento postoperatorio, estableceremos un programa de fisioterapia para aliviar sus molestias, reducir su inflamación y acelerar-restablecer sus funciones y le informaremos del uso del Láser postoperatorio o cualquier otra técnica vinculada a su caso particular.

Uso del láser para tratar las cicatrices de una mastopexia en la Clínica Guilarte

Uso del láser en tratamientos postoperatorios

El Dr. Guilarte y la Dra. Guerra, nos explican el uso del Láser en sesiones postoperatorias y su potencial a la hora de tratar las cicatrices: Aproximadamente, entre 3 semanas y 1 mes después de la cirugía, con solo una sesión al mes y un mínimo de tres sesiones (depende de cada paciente) conseguimos una cicatriz imperceptible en relieve y color.

En este vídeo puede ver cómo las cicatrices se desvanecen rápidamente, dejando tu piel más suave y uniforme.

Protocolo RPA, herramientas a su disposición:

  • Drenaje Linfático Manual (DLM): consiste en favorecer el drenaje del sistema linfático mediante maniobras de masaje suaves y repetitivas a lo largo de las vías de drenaje linfático, para así drenar-desplazar la linfa que se encuentra estancada (edema) tras su cirugía y favorecer la desinflamación de los tejidos. Este tratamiento sólo debe ser realizado exclusivamente por un fisioterapeuta. El objetivo final es activar la circulación de la linfa para que ésta no se estanque ni se sature de sustancias de desecho o gérmenes nocivos. De esta manera, favorecemos el paso de la linfa a los ganglios regionales superficiales.
  • Kinesioterapia: este técnica se basa en el uso de de unos vendajes especiales que consisten en unas “cintas adhesivas” con una textura y elasticidad similar a la piel que ayudan a mejorar las condiciones de movimiento potenciando todas sus capacidades. Su beneficio fundamental. es el prevenir-eliminar las posibles adherencias por una mala y excesiva cicatrización, favorecer la reabsorción del edema y de los hematomas y evitar las contracciones-tiranteces musculares.
  • Láser: Dados los beneficios del uso del Láser, disponemos de varios aparatos/cabezales en función de la necesidad de cada caso y en cada periodo del tratamiento: Usamos un pequeño láser para tratar la zona en quirófano inmediatamente después de la cirugía plástica. Pasadas unas semanas, disponemos de un láser en la Clínica con el que seguir tratando las cicatrices quirúrgicas y fomentado la regeneración de la piel con la estimulación de producción natural de colágeno. El objetivo del láser postoperatorio es obtener una piel más firme, suave y sin alteraciones de color, rojeces ni relieves.
  • Radiofrecuencia (INDIBA): La radiofrecuencia consiste en la emisión de unas ondas eléctricas específicas, en el caso de Indiba a una frecuencia de 448kHz, que estabilizan el potencial eléctrico celular y por ello inducen un conjunto de respuestas biológicas, que se traducen en una bioestimulación celular y tisular además de los efectos analgésico (no dolor), antiinflamatorio, antiedematoso, antiadipogénico, efecto estimulador de las células madre, así como de mejora de la elasticidad cutánea.
  • Ultrasonidos: son ondas acústicas cuya frecuencia está por encima del límite perceptible por el oído humano (20.000 Hz). Éstos son efectivos al provocar en su organismo efectos fisiológicos beneficiosos (acción fibrolítica, térmica y vasodilatadora). Además, éstos se han mostrado especialmente efectivos en la prevención y tratamiento de las posibles contracturas capsulares tras una mamoplastia de aumento.
  • Masoterapia (masajes): es el uso de las distintas técnicas de masaje con fines terapéuticos (masaje circulatorio, masaje de drenaje, masaje estético, masaje descontracturante…).
  • Inducción Miofascial: técnicas de relajación muscular por el movimiento de la fascia del músculo, liberándose así las restricciones ocasionadas por la cirugía y recuperando el equilibrio muscular.
  • Electroterapia: es el uso de corrientes eléctricas con fines terapéuticos dado su efecto anti-inflamatorio, analgésico y de potenciación neuromuscular.
  • Presoterapia: consiste en emitir ondas de presión de distintas magnitudes para favorecer el drenaje linfático y venoso.